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Adicciones: no solo un asunto químico

Muchas personas en nuestra sociedad han desarrollado a lo largo de sus vidas alguna dependencia, o incluso adicción.

Es uno de los problemas sociales más antiguos de la historia: utilizar algo para obtener placer, y abusar de su uso hasta un punto que perjudique nuestras vidas y nuestro bienestar.

Una de la técnicas más utilizados en la lucha contra las adicciones es lo que los profesionales llamamos control de estímulos.

Un estímulo (un cigarrillo, una copa de vino, una partida a las tragaperras) produce un efecto placentero, y para disfrutar de éste efecto placentero otra vez, la persona desarrolla la respuesta o acción de consumir de nuevo.

A base de varias repeticiones, se crea un hábito que se repite de forma automática cada vez que la persona entra en contacto con la sustancia o actividad adictiva.

La técnica del control de estímulos consiste en cortar esa secuencia eliminando o cortando el acceso al estímulo que desarrolla la respuesta que queremos evitar. A (tabaco) lleva a B (fumar). Si no hay A, no hay B.

Si no hay suministro, no hay conducta indeseada.

A menudo, a éste proceso de control de estímulos sigue un proceso de deshabituación, en que por falta de repetición de la secuencia estímulo-respuesta, la relación entre éstos se va debilitando, y llegado un momento, al presentar A ya no hay B (en la mayoría de los casos y si se lleva a cabo el procedimiento correctamente).

Este procedimiento trae excelentes resultados en la mayoría de los casos. Sin embargo, lo que muchos profesionales olvidan a menudo es mirar otros factores que también tienen un peso en el desarrollo y mantenimiento de cualquier tipo de adicción. Se olvidan del entorno de la persona.

Comparto con vosotros un vídeo (un tanto polémico entre profesionales y expertos en adicciones):

¿Le habéis echado un vistazo al vídeo? ¡Excelente!
Lo polémico de la charla de Hari es su tono algo absolutista («todo lo que sabéis de adicciones está mal») o la falta de rigor metodológico de la investigación citada en el vídeo (RatPark, de Bruce Alexander, 1979).

Me gustaría ir más allá de la polémica.

Por supuesto que hay razón en las dos partes de cualquier conflicto, y negar completamente al otro jamás lleva a un buen entendimiento, y mucho menos a una verdad absoluta.

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Lo que brilla en éste vídeo y me gustaría recoger para vosotros lectores, es la importancia del entorno de la persona, tanto para desarrollar y mantener adicciones, o prácticamente cualquier otro trastorno psicológico.

Cuando trabajo en terapia, me gusta profundizar con mis clientes en sus historias y en qué es lo que echaban en falta en su vida y que intentaron llenar mediante el uso de sustancias, u otras conductas adictivas.

Esta es la parte que más me llena de los procesos terapéuticos, cuando mis clientes empiezan a relacionar sus acciones con sus emociones, y adquieren una visión global de sí mismos: somos nuestras emociones, nuestros pensamientos, nuestras acciones, la gente que nos rodea, nuestro trabajo, nuestros deseos y aspiraciones.

Existe una infinidad de elementos que conforman el contexto de cada ser humano.

Los seres humanos somos complejos. Cualquier perspectiva reduccionista está condenada al fracaso.

Así es cómo procedo en terapia: trabajamos sobre los síntomas y las conductas, y también trabajamos en el contexto y realidad de la persona: ¿qué elementos dejas entrar en tu sistema, de manera que éste no funcione?

Porque a diferencia de lo que dicen muchos, el entorno de una persona sí que se puede modificar, cada persona tiene el poder para desterrar de su vida elementos que no aportan nada bueno, e introducir otros elementos que sí traigan salud y equilibrio.

Es una cuestión de valorar nuestro propio bienestar y darle el lugar que merece en nuestras vidas.

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¿De qué hablo en este artículo?

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La fuerza de voluntad no es suficiente, de lo contrario no habría adictos en el mundo. Lo mejor que puedes hacer es contactar con un profesional para que te guíe en el proceso y te ayude a dar los pasos más adecuados en tu caso.

Soy psicólogo especialista en adicciones, y trabajo todos los días con personas que quieren volver a sentirse libres de la adicción. Para saber más de mis servicios, visita www.luismiguelreal.es/psicologo-adicciones-valencia/

Puedes seguir leyendo otros artículos sobre adicciones en mi blog

¡Salud y resistencia!

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