Los derechos humanos y la asertividad

La Aceptación de los derechos humanos básicos es también un requisito importante para el establecimiento de una filosofía asertiva. Nuestros derechos humanos provienen de la idea de que todos somos creados iguales, en un sentido moral, y que nos tenemos que tratar como tales. En las relaciones sociales, entre dos iguales, ninguna persona tiene privilegios exclusivos, porque las necesidades y los objetivos de cada persona tienen que ser valorados igualmente.

Un derecho humano básico ne el contexto de la asertividad es algo que todo el mundo tiene derecho a ser (por ejemplo, ser independiente), tener (por ejemplo, tener opiniones y emociones propias) o hacer (por ejemplo, pedir lo que se quiere) en virtud de sus existencia como seres humanos. La premisa subyacente del comportamiento asertivo es humanista: no producir tensión o ansiedad indebida en los demás, así como fomentar el crecimiento y el progreso de cada persona.

Ahora, te presento una lista derechos humanos básicos, que son pilares de la filosofía asertiva:

  1. El derecho a mantener tu dignidad y respeto comportándote de forma habilidosa o asertiva (incluso si la otra persona se siente herida), mientras no violes los derechos humanos básicos de los demás.
  2. El derecho a ser tratado con respeto y dignidad.
  3. El derecho a rechazar peticiones sin tener que sentirse culpable o egoísta.
  4. El derecho a experimentar y expresar tus propios sentimientos.
  5. El derecho a detenerte y pensar antes de actuar.
  6. El derecho a cambiar de opinión.
  7. El derecho a pedir lo que quieres (dándote cuenta de que la otra persona tiene derecho a decir que no).
  8. El derecho a hacer menos de lo que eres humanamente capaz de hacer.
  9. El derecho a ser independiente.
  10. El derecho a decidir qué hacer con tu propio cuerpo, tiempo y propiedad.
  11. El derecho a pedir información.
  12. El derecho a cometer errores, y ser responsable de ellos.
  13. El derecho a sentirte a gusto contigo mismo.
  14. El derecho a tener tus propias necesidades y que esas necesidades sean tan importantes como las necesidades de los demás. Además, tenemos el derecho de pedir (no exigir) a los demás que respondan a nuestras necesidades y de decidir si satisfacemos las necesidades de los demás.
  15. El derecho a tener opiniones y expresarlas.
  16. El derecho a decidir si satisfaces las expectativas de otras personas o si te comportas siguiendo tus interesas, siempre que no violes los derechos de los demás.
  17. El derecho a hablar sobre el problema con la persona involucrada y aclarararlo, en casos límite en que los derechos no están del todo claros.
  18. El derecho a obtener aquello por lo que pagas.
  19. El derecho a escoger no comportarte de manera asertiva o socialmente habilidosa.
  20. El derecho a tener derechos y defenderlos.
  21. El derecho a ser escuchado y a ser tomado en serio.
  22. El derecho a estar solo cuando así lo escojas.
  23. El derecho a hacer cualquier cosa, mientras que no violes los derechos de alguna otra persona.

¿Luchas en tu día a día por tus derechos básicos? Asumir que estos derechos son verdad, crea un contexto en el cual podemos vivir una vida libre y justa. Si embargo, puede que algunas personas hayan sido educadas para creer que los demás están primero y, en consecuencia, pueden haber llegado a la conclusión de que no son lo suficientemente buenos como para tener derechos.

Si quieres leer más sobre éste tema, échale un vistazo a éste artículo sobre la asertividad. ¡Que tengas un gran día! 🙂

1 comentario

¿Te pareció interesante el artículo? Comparte un comentario con tu opinión

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.