▷ Cómo funciona el síndrome de abstinencia del tabaco: el mono

El síndrome de abstinencia del tabaco

El síndrome de abstinencia o mono del tabaco es una de las principales razones por las que mucha gente no consigue dejar de fumar con éxito.

¿Con éxito? Claro, me refiero a dejarlo y dejarlo definitivamente, sin volver nunca más. Si fumas un cigarrillo «de vez en cuando» es porque todavía sientes la necesitas de fumar.

Si fumas, eres un fumador. Punto.

Y para ser un fumador, hace falta fumar. ¿Nos entendemos?

Por cierto, si quieres dejar de fumar, haz clic aquí:

🚬 Síntomas de abstinencia del tabaco:

  • Estrés
  • Irritabilidad
  • Aumento del apetito
  • Dificultad para dormir
  • Etc

El mono del tabaco 🐒

La gente lo llama coloquialmente «mono».

El mono es ese malestar que una persona siente cuando no está fumando.

El tabaquismo es una adicción, una adicción a la nicotina (una de tantas sustancias que están presentes en los cigarrillos, además de muchos tipos de alquitrán y demás sustancias venenosas que matan tu cuerpo).

Ese malestar físico o psicológico que aparece cuando llevamos unas horas sin fumar, es lo que hace que tantas personas fracasen en sus intentos de dejar de fumar.

Como con cualquier otra droga, la persona ya no consumo para «disfrutar» del placer de la droga, sino simplemente para calmar las sensaciones desagradables que vienen cuando no se administra la dosis.

🚬 Síntomas de abstinencia del tabaco:

  • Estrés
  • Irritabilidad
  • Aumento del apetito
  • Dificultad para dormir
  • Etc

Cómo funciona la adicción al tabaco

Después de encender un cigarrillo, unos 30 minutos después, nuestro cuerpo empieza a eliminar la nicotina del cuerpo (mediante la orina, por ejemplo).

Nuestro cerebro detecta menos nicotina circulando por la sangre, entonces activa la respuesta fisiológica del síndrome de abstinencia para «motivar» a la persona a buscar más nicotina.

El síndrome de abstinencia de cualquier droga funciona como con el hambre. Exactamente igual.

Molestias al dejar de fumar 🥵

Nuestro cerebro quiere la sustancia adictiva (por unos rollos químicos en los que no vamos a entrar ahora), piensa que es algo esencial y lo quiere.

Igual que cuando nuestro cerebro detecta que los niveles de glucosa en sangre bajan, nos envía la sensación de hambre (es desagradable, esa es la clave) para motivarnos a hacer algo e ir a buscar comida y restituir esos niveles de glucosa en sangre cuanto antes.

Si nuestro cerebro nos enviase solo sensaciones agradables, probablemente nos quedaríamos en el sitio y nos moriríamos de hambre.

Pero como los que estamos vivos ahora somos descendientes de los monos listos que hacían caso a sus sensaciones de hambre e instintos, pues lo hemos heredado.

De la misma manera con el tabaco: nuestro cerebro activa sensaciones desagradables para que nos pongamos a buscar nicotina (en la forma más disponible, los cigarrillos) y nos droguemos.

Básicamente, los cigarrillos no producen ningún placer por sí mismos: la sensación subjetiva de placer que experimentamos al fumar es solamente la reducción del malestar producido por el síndrome de abstinencia del cigarrillo anterior.

Los fumadores se producen a sí mismos el malestar, cada vez que fuman, en un ciclo sin fin hasta la muerte.

¿Lo entiendes?

Te voy a poner una metáfora para que quede más claro todavía:

Una persona se levanta por la mañana y se pone unos zapatos muy pequeños, que le aprieten, que le duelan al llevarlos puestos. La persona se va a trabajar y se pasa todo el día así, sufriendo dolor de pies por esos zapatos tan apretados.

Pero al llegar a casa por la noche, se quita los zapatos y siente un alivio inmenso.

Y piensa «qué buenos que son estos zapatos, qué gusto me hacen sentir, me los volveré a poner mañana».

¿Suena estúpido?

Eso es lo que haces al fumar.

Cómo superar el mono del tabaco

La clave es entender de dónde vienen esas molestias, y que si se aguanta el tiempo suficiente ignorándolos o no dándoles demasiada importancia, el mono se va solo.

Muchas personas ni siquiera se dan cuenta de las molestias del mono del tabaco al dejar de fumar, porque han conseguido ignorar el síndrome de abstinencia y no dejar que les controlase.

Simplemente, han continuado con sus vidas hasta que se ha pasado lo peor. Porque sabían que esas molestias son transitorias.

El mediático psicólogo Rafael Santandreu lo sabe bien, y lo explica en detalle en ésta entrevista:

Dejar de fumar es fácil, si sabes cómo

La fuerza de voluntad no es suficiente, de lo contrario ya no quedarían fumadores en el mundo. Lo mejor que puedes hacer es contactar con un profesional para que te guíe en el proceso y te ayude a dar los pasos más adecuados en tu caso.

También puedes seguir leyendo artículos útiles para dejar de fumar.

Soy psicólogo especialista en adicciones, y trabajo todos los días con personas que quieren volver a sentirse libres de la adicción al tabaco.

También ofrezco un curso online para dejar de fumar, al que puedes acceder visitando  www.luismiguelreal.es/dejar-de-fumar/

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