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▷▷【Qué Hacer Si Soy una Persona Altamente Sensible】

que hacer si soy una persona altamente sensible
Hay muchos vendehumos que hablan de las “Personas Altamente Sensibles” y dirían cosas así de ridículas:

Las personas altamente sensibles (PAS), que representan aproximadamente el 20% de la población, poseen un mayor desarrollo sensorial y experimentan emociones fuertes. 

Yo no voy a contarte tonterías así, voy a respetar tu inteligencia.

¿De qué hablo en este artículo?

Qué Hacer Si (creo que) Soy una Persona Altamente Sensible

¿Alguna vez te has sentido especial porque una canción te ha hecho llorar, o porque un simple gesto de amabilidad te ha emocionado hasta las lágrimas? ¡Bienvenido al club de los seres humanos! Pero, si alguien te ha dicho que perteneces al selecto grupo de las “personas altamente sensibles” y que, por ello, necesitas un manual especial para vivir tu vida, ¡alto ahí!

Antes de que saques la tarjeta de crédito para comprar ese libro o ese curso que te promete descubrir el “secreto” de tu sensibilidad, déjame contarte un par de cosas.

1. Todos Somos Especiales… ¡Pero No Tanto!

Sí, todos somos únicos a nuestra manera. Pero, ¿sabías que llorar, emocionarse o sentir inseguridades son comportamientos absolutamente normales? Imagina que estás viendo esa película en la que el perro fiel espera a su dueño bajo la lluvia. Si lloras, no eres “altamente sensible”, simplemente eres humano. No necesitas un título especial para ello. Es como si te vendieran un manual para aprender a respirar. ¡Ya lo haces naturalmente!

2. ¡Cuidado con los Vendedores de Humo!

Hay mucha gente por ahí dispuesta a venderte la idea de que eres “diferente” y que necesitas una guía especial para navegar por la vida. Es como si te dijeran que necesitas zapatos especiales para caminar por la calle, cuando en realidad, cualquier par de zapatillas te sirve. Imagina que te ofrecen un curso para aprender a abrir una puerta. ¡No te dejes engañar!

3. La Ciencia Dice… ¡Eh, Espera un Momento!

Aunque hay estudios sobre todo tipo de temas, la etiqueta de “persona altamente sensible” no tiene una base científica sólida que la respalde. Es como si te dijeran que los unicornios existen porque viste uno en una película. Imagina creer que los dragones existen porque los viste en “Juego de Tronos”. ¡No todo lo que brilla es oro!

4. Patologizar lo Normal: ¡No Gracias!

Llorar en una película triste o sentir mariposas en el estómago antes de una cita no significa que tengas un “problema”. Son reacciones humanas normales. Imagina que te dijeran que necesitas terapia porque te gusta el chocolate o porque te emocionas al ver a un bebé sonreír. ¡Vamos, por favor!

5. Céntrate en lo Real

En lugar de preocuparte por etiquetas y términos inventados, ¿por qué no te concentras en conocerte a ti mismo y en disfrutar de la vida? No necesitas un manual especial para ser tú. Es como si te dieran instrucciones para comer un helado o para disfrutar de un día soleado. ¡Solo disfrútalo!

6. La Vida Está Llena de Emociones

Todos hemos tenido esos días en los que una publicidad nos hace llorar o una historia nos toca el corazón. No necesitas una etiqueta para sentir. Es como si te dijeran que necesitas un permiso especial para reír o para sentir tristeza. ¡Las emociones son parte de la vida!

La próxima vez que alguien te diga que eres una “persona altamente sensible” y que necesitas un libro o curso especial, sonríe, da las gracias y sigue tu camino. Recuerda que no necesitas etiquetas para ser increíble. ¡Ya lo eres por naturaleza! Y si alguna vez te sientes perdido, recuerda que el mejor manual para vivir tu vida lo escribes tú mismo, día a día.

Consejos para gestionar la sensibilidad y las emociones

La alta sensibilidad puede ser una experiencia profunda y enriquecedora, pero también puede presentar desafíos.

A continuación, te presentamos consejos y estrategias para cuidar tu bienestar emocional, aprender a relajarte y encontrar apoyo en tu camino hacia una vida plena como persona altamente sensible.

Estrategias para cuidar el bienestar emocional

  • Prioriza el autocuidado: Dedica tiempo a ti mismo/a y a actividades que te hagan sentir bien. Esto puede incluir leer, pasar tiempo al aire libre, practicar hobbies o disfrutar de momentos de tranquilidad.
  • Aprende a reconocer tus emociones: Presta atención a tus sentimientos y permítete experimentarlos. Identificar y reconocer tus emociones te ayudará a comprender mejor tus propias necesidades emocionales.
  • Establece límites sanos: Aprende a decir “no” cuando sea necesario y establece límites claros con los demás. Prioriza tu bienestar y no te sientas culpable por tomar tiempo para cuidarte.

Técnicas de relajación y mindfulness

La práctica de técnicas de relajación y mindfulness puede ser de gran ayuda para gestionar tu sensibilidad y cultivar la calma interior. Aquí te presentamos algunas técnicas que puedes probar:

  • Meditación: Dedica algunos minutos al día para meditar y conectar con tu interior. Concéntrate en tu respiración y permite que los pensamientos fluyan sin juzgarlos.
  • Respiración consciente: En momentos de estrés o ansiedad, lleva tu atención a tu respiración. Realiza inhalaciones profundas y lentas, y exhala de manera consciente, sintiendo cómo tu cuerpo se relaja.
  • Práctica de gratitud: Cultiva una actitud de gratitud, enfocándote en las cosas positivas de tu vida. Puedes llevar un diario de gratitud o simplemente tomar unos momentos para reflexionar sobre aquello por lo que te sientes agradecido/a.

Establecer límites y encontrar apoyo

Es importante rodearte de personas que te comprendan y te apoyen en tu alta sensibilidad. Aquí tienes algunas sugerencias para establecer límites y encontrar apoyo:

  • Comunícate con claridad: Expresa tus necesidades emocionales y límites de manera clara y respetuosa. Esto te ayudará a establecer una comunicación efectiva con las personas de tu entorno.
  • Búsqueda de grupos de apoyo: Busca grupos o comunidades en línea o presenciales donde puedas conectar con otras personas altamente sensibles. Compartir experiencias y escuchar las de los demás puede ser muy reconfortante.
  • Terapia o asesoramiento: Considera la posibilidad de buscar el apoyo de un terapeuta o consejero especializado en alta sensibilidad. Ellos podrán brindarte herramientas y estrategias para manejar tus emociones de manera saludable.

Recuerda que cada persona altamente sensible es única y tiene sus propias necesidades. Explora diferentes consejos y técnicas hasta encontrar las que mejor se adapten a ti. A medida que te cuidas y gestionas tus emociones, estarás en camino hacia una vida plena y satisfactoria.

Cómo adaptar el entorno y reducir la sobreestimulación

Aquellos que son altamente sensibles necesitan crear espacios tranquilos en casa donde puedan retirarse y recargarse cuando se sienten abrumados. Estos espacios proporcionan un refugio del ruido y la estimulación excesiva, permitiendo momentos de calma y relajación.

Crear espacios tranquilos en casa

Es importante designar un lugar específico en el hogar como un refugio tranquilo para las personas altamente sensibles. Esto puede ser una habitación dedicada, un rincón acogedor o cualquier otro espacio donde se sientan cómodos y seguros. Decorar este espacio con elementos relajantes, como colores suaves, almohadas y velas aromáticas, puede crear una atmósfera serena y pacífica.

En este refugio, las personas altamente sensibles pueden disfrutar de actividades que les ayuden a relajarse, como leer un libro, practicar yoga o simplemente disfrutar de un momento de tranquilidad. Es recomendable mantener este espacio libre de elementos que puedan generar estrés, como dispositivos electrónicos o distracciones visuales.

Evitar multitudes y estimulación excesiva

Las personas altamente sensibles pueden sentirse abrumadas en entornos ruidosos y abarrotados. Es beneficioso evitar situaciones en las que haya una gran cantidad de personas o estímulos sensoriales intensos, como conciertos, festivales o centros comerciales en horas pico.

Planificar las salidas a lugares públicos en momentos de menor afluencia puede ayudar a reducir la sobreestimulación. Además, si es posible, elegir entornos más tranquilos y menos concurridos para disfrutar de actividades sociales, como dar paseos por parques o visitar lugares menos transitados.

Disfrutar de la naturaleza como fuente de paz y calma

La conexión con la naturaleza puede ser especialmente beneficiosa para las personas altamente sensibles. Pasar tiempo al aire libre en espacios naturales, como parques, bosques o jardines, permite alejarse del bullicio de la vida cotidiana y encontrar momentos de paz y calma.

Realizar caminatas, practicar senderismo o simplemente sentarse a disfrutar de la belleza natural pueden ayudar a reducir la sobreestimulación y recargar energías. La naturaleza brinda un entorno sereno y armonioso que puede ser sanador y reparador para aquellos que son altamente sensibles.

Aceptación y amor propio para una vida plena

La aceptación y el amor propio son aspectos fundamentales en la vida de las personas altamente sensibles. Aprender a aceptarse y valorar nuestras cualidades personales nos permite vivir de manera más plena y armoniosa.

Aprender a aceptarse y valorar las cualidades personales

Es importante reconocer que la sensibilidad no es algo negativo, sino una característica única que nos define. Aceptar nuestras emociones y sensaciones nos ayuda a conectarnos con nuestra esencia y a apreciar las cualidades que nos hacen especiales.

En lugar de compararnos con los demás, debemos enfocarnos en cultivar una autoestima saludable y reconocer nuestras fortalezas. Valorar nuestras habilidades y logros nos permite sentirnos más seguros de nosotros mismos y confiar en nuestras capacidades.

La aceptación también implica comprender que todos cometemos errores y que forman parte de nuestro crecimiento. Valorar nuestras imperfecciones y aprender de ellas nos permite crecer y evolucionar como personas.

Fomentar la creatividad y la expresión personal

La creatividad es una forma maravillosa de expresar nuestra sensibilidad y canalizar nuestras emociones. Buscar actividades que nos permitan expresarnos, como la pintura, la escritura, la música o cualquier forma de arte, nos brinda la oportunidad de conectar con nuestra parte más profunda.

Además, es importante encontrar espacios y momentos para la expresión personal. Puede ser a través de compartir nuestras ideas con personas de confianza, mantener un diario o participar en grupos donde podamos mostrar nuestra autenticidad sin miedo al juicio externo.

La expresión creativa nos ayuda a liberar las emociones acumuladas, a encontrar nuestra voz y a sentirnos en sintonía con nosotros mismos.

Cultivar la compasión y el autocuidado

No podemos olvidar que somos seres humanos con necesidades emocionales y físicas. Cultivar la compasión hacia nosotros mismos implica tratar nuestras emociones y nuestro cuerpo con amabilidad y cuidado.

Esto implica establecer límites claros con los demás y aprender a decir “no” cuando sea necesario. Priorizar nuestro bienestar y evitar situaciones o personas que nos generen estrés o agotamiento nos permite respetar nuestro espacio y proteger nuestra sensibilidad.

Además, es importante cuidar nuestro bienestar físico a través de una alimentación saludable, ejercicio regular y descanso adecuado. Dedicar tiempo para relajarnos, practicar técnicas de relajación como la meditación o el mindfulness y buscar momentos de tranquilidad nos ayuda a recargar energías y mantener un equilibrio emocional.

La compasión y el autocuidado son fundamentales para mantener una vida plena como personas altamente sensibles, permitiéndonos vivir en armonía con nuestra sensibilidad y disfrutar de cada momento con gratitud y amor propio.

Luis Miguel Real
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