Ansiedad

Trastornos de Ansiedad

La ansiedad es una respuesta natural de nuestro cuerpo cuando nos encontramos en situaciones que percibimos como amenazantes o peligrosas.

Claro, no todas las personas ven las cosas igual en una misma situación (no siempre).

La ansiedad es, a grandes rasgos, la respuesta automática en forma de preocupación, miedo o incluso terror ante algo.

Pero esto no es ningún error del organismo, ningún proceso vestigial ni nada inútil (como el apéndice).

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La respuesta de Ansiedad

La respuesta automática de ansiedad o estrés es el protocolo que sigue nuestro cuerpo para prepararse para luchar o huir.

Piensa que estos mecanismos de desarrollaron para defendernos de animales salvajes y otras amenazas así, hace miles y millones de años.

Nuestras principales amenazas ya son suelen ser animales salvajes que nos vayan a zampar a nosotros y al resto de nuestra tribu de nómadas cazadores-recolectores, sino que suelen ser los exámenes, las reuniones en el trabajo, los problemas sociales del día a día…

Hablamos de un problema de ansiedad cuando esta se vuelve excesiva o exagerada dadas las circunstancias.

La cosa se pone aquí difícil, porque, ¿con qué criterio decidimos que una reacción es exagerada? Hay situaciones en que lo más adaptativo y cuerdo es tener miedo, y escaparse o incluso defendernos.

Esa es la clave: que no sea una respuesta adaptativa. Si la ansiedad se cronifica o se vuelve tan intensa que empieza a limitarnos en nuestra vida diaria, entonces podemos hablar de una ansiedad problemática.

La mayoría de profesionales de la psicología entendemos la ansiedad a partir de tres componentes o factores principales:

  • Fisiología (emociones y sensaciones corporales): se refiere a las sensaciones internas que podemos sentir cuando estamos nerviosos, como la tensión muscular, taquicardia, opresión en el pecho, palpitaciones, mareos, sensación de ahogo, tensión muscular, hiperventilación, temblores, visión borrosa, sensación de irrealidad, etc. Muchas veces la persona no se da cuenta de muchas de estas sensaciones, al haberse habituado a ellas.
  • Acciones (componente conductual): la tendencia a evitar las cosas que nos dan miedo, escapar, buscar ayuda y hacer cualquier cosa que pueda ayudarnos a librarnos de la amenaza o peligro. Por ejemplo, en las fobias la persona escapa de lo que teme (por ejemplo, arañas, conocer gente nueva o volar) para evitar sentir la ansiedad que espera experimentar en esas situaciones.
  • Pensamientos (componente cognitivo): son las creencias, imágenes mentales, pensamientos de la persona. Los asociados a la ansiedad suelen ser catastrofistas (cosas malas), pensamientos sobre el futuro (cosas que podrían pasar). El propósito evolutivo es anticipar los peligros y prepararnos lo mejor posible.

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Ansiedad sana y patológica

Cuando la ansiedad nos ayuda a enfrentar y resolver problemas reales y concretos, la ansiedad es una emoción sana.

Podemos decir que existe un trastorno de ansiedad cuando la reacción que tenemos no tiene una función eficaz (ansiedad desadaptativa), es decir, no nos ayuda a evitar el problema temido, o el hecho de intentar evitarlo provoca más problemas todavía.

La preocupación patológica consiste en predicciones catastróficas de sucesos futuros con baja probabilidad y  la elaboración de planes para evitarlos, pero de forma poco eficiente, con sesgo en la elección de la información que sobreestima la probabilidad del riesgo.

La preocupación salta de un miedo a otro y puede llevar a la metapreocupación, es decir, preocupación por estar preocupado. Está asociada a la creencia de que la preocupación es incontrolable y puede volver loco al que la sufre y/o que sentirse tanto tiempo mal puede llevar a caer enfermo.

Estado de ánimo orientado al futuro, en el que el individuo se prepara para afrontar eventos negativos que se aproximan. Este estado está asociado con elevado afecto negativo, sobreexcitación crónica, una sensación de impredictibilidad y incontrolabilidad y un foco atencional hacia signos  de amenaza o peligro.

Barlow

La evitación como origen de la ansiedad

Muchos modelos teóricos plantean que la ansiedad surge cuando nos centramos demasiado en eliminar por completo la ansiedad que sentimos (intentar «controlarla»), en lugar de actuar sobre su origen.

Al centra nuestras vidas en intentar controlar la ansiedad, evitando sentirla, nos llevará a un inevitable fracaso, y con la frustración o sensación de impotencia que ello conlleva.

El problema no suele ser aquello que nos da miedo, sino la reacción de la persona ante aquello que le da miedo, y su forma de intentar afrontarlo.

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Tipos de pensamientos ansiosos

Existen varios tipos de pensamientos irracionales o tóxicos que activan la respuesta de ansiedad en nuestro cuerpo. Aquí, algunas características de estos pensamientos ansiosos:

  • Concentrarse en lo negativo: los eventos de la vida no suelen ser buenos ni malos de manera objetiva (aunque con algunos la gran mayoría de personas coincidirían en su juicio), sino que es el filtro mental de la persona lo que pone la «etiqueta» a la situación. Varias personas pueden vivir la misma situación y tener reacciones completamente diferentes, en función de cómo hayan interpretado esa realidad compartida, esos eventos neutros. También pueden ser los pensamientos más catastrofistas, imaginándose las consecuencias más horribles, lo peor posible va a pasar.
  • Lo «debería» o «tiene que»: a veces tenemos ideas preestablecidas sobre cómo deberían ser las cosas, cómo deberían comportarse las personas, cómo debería funcionar el mundo, etc. La realidad es que, el hecho de que lo pensemos no quiere decir que sea cierto. Detectar este tipo de ideas es importante, porque pueden originar mucha rigidez en la toma de decisiones, y mucha frustración o miedo al ver que las cosas no son como uno piensa que deberían ser.
  • Generalizaciones: Es tomar un ejemplo de un caso concreto y extrapolarlo a muchos otros más, como si fuese representativo. Suelen aparecer palabras como «nunca» o «siempre», como «nunca hago nada bien». ¿Pero será eso cierto todas las veces? ¿Es posible que esté exagerando?
  • Pensamientos absolutistas: pensamientos del tipo «todo o nada» o «blanco y negro», que encuadran la realidad en una cuestión de dos posturas extremas, sin término medio.También se detecta aquí la tendencia al perfeccionismo: si algo no sale «perfecto», eso significa que las cosas han salido fatal y todo es horrible.

Síntomas de ansiedad

Los síntomas de ansiedad suelen variar en cada persona, pero lo más comunes son:

  • Taquicardias
  • Hiper-ventilación (respiraciones muy rápidas)
  • Presión en el pecho
  • Sudoración
  • Mareos o sensación de estar a punto de desmayarse
  • Temblores.
  • Náuseas
  • Sensación de irrealidad.

Tipos de Trastornos de Ansiedad

Ansiedad - Luis Miguel Real Psicólogo

Trastorno de Ansiedad Generalizada

La ansiedad generalizada es una de las diferentes formas de ansiedad, en el que la ansiedad no está orientada hacia ningún elemento en concreto.

La persona que sufre de ansiedad generalizada vive en un estado de ansiedad casi constante, sin ser capaz de señalar cuales son sus causas (una situación, una persona, un momento del día, etc)

Básicamente, la persona se siente en tensión constantemente, resultándole muy difícil el  relajarse.

Las personas con trastorno de ansiedad generalizada suelen describir sus síntomas como una constante preocupación y tensión «de fondo» y en mi consulta en Valencia trabajamos esos síntomas y sus causas subyacentes.

Ansiedad social

La ansiedad social es cuando la ansiedad se desencadena ante situaciones sociales, en las que la persona está en contacto con otras personas.

En este tipo de situaciones, el elementos estresor o amenazante suelen ser los pensamientos de la persona sobre esa situación social. Miedo a ser juzgado, criticado, humillado. Es muy comñun ante situaciones como entrevistas de trabajo, exposiciones orales en clase, conocer gente nueva o ir a una fiesta donde no se conoce a casi nadie.

Es común que la persona tenga miedo a que las demás personas se den cuenta de que está sintiendo ansiedad, y lo que puedan pensar de ella por eso (mostrar vulnerabilidad, parecer débil o miedosa, etc)..

Muchas veces la persona anticipa esta ansiedad, empieza a sentirla antes incluso de que se dé la situación social, a veces con el resultado de evitar la situación por miedo a experimentar ansiedad allí y que sus temores se hagan realidad.

Hipocondría

La hipocondría es la preocupación excesiva de padecer una enfermedad grave, a partir de la interpretación personal de alguna sensación corporal o interna.

El problema no es preocuparse por posibles problemas de salud. Eso es absolutamente normal, y necesario. Si no nos tomásemos en serio ciertas señales, no iríamos al médico ni podrían detectarnos dolencias con suficiente antelación para tratarlas.

El problema viene cuando, aunque el médico le asegure que no tiene enfermedad alguna, la persona con hipocondría se queda tranquila solo temporalmente, siente un alivio momentáneo.

Pero las preocupaciones por posibles problemas de salud vuelven, y el problema de ansiedad derivada de estas preocupaciones se acaba cronificando.

El principal mecanismo en la base de la hipocondría es la interpretación catastrófica de sensaciones o signos corporales que hace la persona.

Ejemplos de hipocondría:

  • Fijarse en los latidos del corazón –> Tengo taquicardia, me va a dar un infarto
  • Dolor de cabeza –> Me va a dar un ictus, voy a morir
  • Un lunar o mancha nueva –> Esto es cáncer, seguro

Lo curioso es que la ansiedad termina provocando o intensificando esos mismos síntomas, que la persona interpreta en su diálogo interno como signos de que sus peores miedos se están haciendo realidad y que, efectivamente, tiene una enfermedad. Este fenómeno es conocido como efecto nocebo,  la aparición de un síntoma somático causado por las expectativas de la persona.

Nunca se debe descartar la posibilidad de que la persona esté realmente enferma.

Lo importante es que la persona reciba información y supervisión de un verdadero médico, en lugar de perder horas y horas buscando información poco fiable por internet. Nadie puede saber más que un verdadero médico por leer unos cuantos blogs o vídeos por internet (que, desgraciadamente, muchas veces son puros bulos y estafas).

Trastorno Obsesivo-Compulsivo (TOC)

El trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) es una de las cinco enfermedades psiquiátricas más frecuentes y está considerada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una de las 20 enfermedades más discapacitantes.

Se trata de un trastorno de ansiedad caracterizado por pensamientos obsesivos, es decir, ideas fijas recurrentes y persistentes que generan inquietud, temor, ansiedad o aprensión.

Estas ideas obsesivas se expresan en forma de rituales, hábitos, costumbres rígidas, ocasionando conductas compulsivas con el fin de calmar la ansiedad que generan.

Trastorno de Estrés Post-Traumático (TEPT)

El trastorno por estrés postraumático o TEPT es un trastorno mental caracterizado por la aparición de síntomas de ansiedad tras un acontecimiento estresante o extremadamente traumático, de naturaleza extraordinariamente amenazadora o catastrófica para el individuo.

Accidentes, ataques terroristas, abusos sexuales, catástrofes naturales son ejemplos comunes de situaciones extremas por las que una persona puedes desarrollar un trastorno de estrés post-traumático. Los veteranos de guerra son normalmente los más propensos a padecer de trastorno de estrés postraumático.

Aunque el suceso traumático ocurriera hace años, los recuerdos o imágenes mentales todavía activan fuertes reacciones de ansiedad y angustia en la persona.

Ataques de pánico

Un ataque de pánico es un episodio repentino de miedo intenso que provoca reacciones físicas graves cuando no existe ningún peligro real o causa aparente. Los ataques de pánico pueden provocar mucho miedo. Cuando se presenta un ataque de pánico, puedes sentir que estás perdiendo el control, que estás teniendo un ataque cardíaco o, incluso, que vas a morir.

Muchas personas tienen solo uno o dos ataques de pánico en toda su vida, y el problema quizás desaparece cuando se resuelve una situación estresante. Pero el problema se puede cronificar y los ataques pueden aparecer de forma repentina y frecuente.

Y no es nada agradable, como imaginarás.

A pesar de que los ataques de pánico en sí mismos no ponen en riesgo la vida, pueden provocar muchoa angustia y afectar de manera significativa la calidad de vida de la persona.

Fobias

Las personas desarrollan fobias cuando el contacto con ciertos elementos o situaciones de la vida se percibe con miedo y ansiedad, y las consiguientes conductas de evitación hacia el objeto o situación temida.

Las personas que padecen una fobia tienden a evitar dichas situaciones, o a huir de ellas; y en caso de no evitarlas, las afronta con un intenso malestar. Una fobia se caracteriza por una incapacitación o interferencia grave con la vida diaria de la persona.

El tratamiento de las fobias está orientado al manejo de la ansiedad que se presenta ante la exposición paulatina a los diferentes elementos fóbicos. El objetivo de la terapia será desarrollar herramientas y recursos para regular la ansiedad de manera efectiva, y reduciendo el malestar producido por el contacto con el elemento fóbico.

Las personas pueden desarrollar fobias hacia todo tipo de elementos. Algunos ejemplos de las fobias más comunes son:

  • Fobia a las arañas (Arachnophobia)
  • Fobia a situaciones sociales (fobia social)
  • Fobia a volar (Aviatophobia)
  • Fobia a espacios abiertos (agorafobia)
  • Fobia a espacios cerrados (claustrofobia)
  • Fobia a las alturas (acrofobia)
  • Fobia a la muerte (Necrophobia)

Otras fobias menos comunes son miedos de:

  • Fobia a  los objetos afilados (Aichmophobia)
  • Fobia a los gatos (Ailurophobia)
  • Fobia a la gente (Anthropophobia)
  • Fobia a los hombres (Androphobia)
  • Fobia al sexo (Genophobia)
  • Fobia a las mujeres, (Gynophobia)
  • Fobia a los homosexuales (homofobia)
  • Fobia al agua (Aquaphobia)
  • Fobia a las abejas (Apiphobia)
  • Fobia a los sapos (Bufonophobia)
  • Fobia a los perros (Cynophobia)
  • Fobia a los dentistas y médicos (Dentophobia e Iatrophobia respectivamente)
  • Fobia a reptiles o seres que se arrastran (Herpetophobia)
  • Fobia al sueño (Hypnophobia)
  • Fobia a los ratones (Musophobia)
  • Fobia a la suciedad y los gérmenes (Mysophobia)
  • Fobia a la oscuridad (Nyctophobia)
  • Fobia a las serpientes (Ophidiphobia)
  • Fobia al fuego (Pyrophobia)
  • Fobia a los extranjeros (xenofobia)
  • Fobia a los animales en general (Zoophobia)

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¿Qué hacer ante una crisis de ansiedad?

Lo normal es que la primera vez que se sufre un ataque de ansiedad y no se reconocen los síntomas se vaya uno corriendo a Urgencias, convencido de que le va a dar un infarto o va a morir.

Pero cuando ya se ha sufrido en el pasado, es posible aprender de ello y llevarlo mejor las próximas veces (en caso de repetirse) o incluso evitarlo.

Lo esencial es tratar de normalizar la respiración, inspirando por la nariz y expirando por la boca, de forma rítmica y cada vez más pausada.

Es importante acudir a un médico, para descartar cualquier causa orgánica del episodio, y trabajar con un psicólogo lo antes posible, para identificar los orígenes de la crisis de ansiedad, e ir trabajándolo en terapia.

Tratamiento para la Ansiedad

Para analizar el trastorno hay que tener en cuenta de qué se huye y qué conductas de evitación se dan (intentos de solución). Para ello se hace lo que los psicólogos llaman un análisis funcional.

Un profesional de la psicología trabajará con la persona con diferentes técnicas, que podrían dividirse en tres categorías diferentes:

  • Técnicas de relajación: técnicas de respiración diafragmática, desensibilización sistemática, inoculación de estrés, mindfulness y otras variantes de meditación, visualizaciones…
  • Técnicas cognitivas: discusión de los pensamientos irracionales que provocan la ansiedad, y generar pensamientos y creencias alternativas que sean más adaptativas
  • Exposición jerarquizada a las situaciones temidas: exposición a los estímulos temidos, de manera paulatina y sistematizada, a la vez que se trabajan nuevas estrategias de afrontamiento para esas situaciones

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